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Lorena Millar Romero
Columnista Invitada
Mientras leía sobre los cambios “históricos”, radicales, curriculares, que el actual gobierno de Chile impulsará para Reformar la Educación Chilena, Mariana mi hija mayor, volvió a sorprenderme, diciendo: “Mamá, ahora que estoy leyendo la vida de A. Einstein, entiendo porqué tuvieron que escapar Lucy y su familia, del libro “Cuando Hitler robó el conejo rosa” a Francia, porque al papá le decían rojo y los rojos eran los comunistas, y en el libro de Einstein dice que a los rojos les echaron la culpa de haber incendiado el parlamento alemán, y por eso el partido de los “nazis” ganó las elecciones. Por eso Hitler fué presidente de los alemanes, porque la gente creyó que los comunistas hacían daño, por eso votaron por el partido de los “nazis”. Los engañaron, por eso el papá tuvo que escapar.” (Mariana Brunett, 10 años). Lo cito, tal cuál lo dijo ella.
Cuando escucho esto, quedo de una pieza. No es la primera vez que esta niña me sorprende con sus análisis. Pero definitivamente más allá de la habilidad cognitiva que percibo en este ejercicio, me sorprende su reflexión crítica. “Por que la gente creyó que los comunistas hacían daño, por eso votaron por el partido de los nazis. Los engañaron.” El análisis valorativo sobre la verdadera historia, no es tema de esta opinión. El tema trasciende desde el argumento de esta niña, que viene a ser producto de la “relación histórica” que hace entre un texto y otro. Su aprendizaje se ve motivado por el acontecer, por “descubrir” una realidad, por relacionar “historias” de vida, por encontrar sentido en lo que va aprendiendo…por continuar la historia, por la construcción de la historia. Podemos definir a Mariana como “una buena lectora”, pero, porqué será una buena lectora? Porque tiene buenas notas en Lenguaje? Porque ha tenido más tiempo para leer? Porque las técnicas metodológicas para su aprendizaje lecto-escritor fueron las más oportunas para su ritmo de aprendizaje? Porque ha desarrollado su habilidad lectora en un entorno privilegiado? Porque se la ha motivado a leer a través de estrategias innovadoras? La respuesta de que sea una buena lectora puede estar en una o en cada uno de los anteriores porqués, pero limitarse sólo a valorar que sea una buena lectora, sería subestimar el verdadero sentido de su aprendizaje. La niña ha conseguido ir más allá de los limitados Objetivos Pedagógicos Planteados para su nivel; ha sido capaz de comunicar una reflexión crítica, y si su entorno educativo formal es capaz de “darse cuenta” y reconocerlo, lo que construya desde aquí sin duda alguna se saldrá del “Mapa de progreso” sin que esto signifique que estamos frente a “una genia” sino más bien a una real y pertinente oportunidad educativa. Y es aquí donde falla nuestro sistema.
La evidencia de que nunca nos hemos movido (a pesar tanto "discurso" invertido) del paradigma curricular técnico-praxiológico, es la actual. Seguimos con reflexiones, argumentos y prácticas fosilizadas en la educación chilena, con muchas innovaciones por sobre, eso sí, pero sin haber logrado entrar en una verdadera dinámica crítica.
El tema va más allá de la forma metodológica, de la didáctica, de la gestión, que si 1, 2, 3, 4, 5, 6 horas más o menos, que si con pizarra digital o de tiza, que si con o sin uniforme, que con más o mucho más “incentivos”(como si fuera un favor! y no el justo derecho al merecido reajuste a los sueldos de las/os docentes)…el tema va más allá de lo praxiológico.
El tema es que las acciones e innovaciones impulsadas (por no decir impuestas) por los equipos expertos en gestión, currículum y didáctica del Ministerio de Educación de Chile, se han centrado en cambios técnico-prácticos(desde teorías que adolecen de racionalidad crítica) y no "hemos sido capaces" de construir un nuevo paradigma en la educación chilena. Un paradigma que nos planteé que los modelos actuales sin considerar el dialogo intersubjetivo ya no sirven en el sociedad de la información o la sociedad del riesgo (Beck, 1986)- sí sólo si- somos capaces de reconocer los cambios que nuestras nuevas generaciones están captando hace “rato” ; Un paradigma que reconozca que el conocimiento está en muchas más fuentes que sólo en el aula, que nuestra figura como docentes sigue siendo importante, pero no es el único referente en este camino que nos ofrece un nuevo desafío, como en el caso de Mariana, el de orientar los aprendizajes; un paradigma reflexivo pero sobre todo generador de crítica con orientación comunicativa (D. Ferrada, 2000); un paradigma en que se construyan aprendizajes basados en una comunicación horizontal en donde se reconozcan los argumentos por sus pretensiones de validez y no por las pretensiones de poder de estos (J. Habermass, 1987); un paradigma en el que se desarrollen los principios del App. Dialógico[1], aprendizajes cuya dimensión instrumental persiga el éxito para todas/os, basados en el diálogo igualitario que sea permeable pero sobre todo que interactúe con el entorno permitiendo el desarrollo de la inteligencia cultural, la transformación de los contextos, la creación de sentido, la solidaridad entre la igualdad de diferencias; en donde mi argumento, el tuyo, el vuestro es necesario para la construcción de aprendizajes en esta sociedad cada vez más dialógica, dónde la Opinión de todas/os es necesaria para buscar el consenso, crear realidades y transformar contextos. Un paradigma construido para y por la democracia.
Claro está, que para los tecnócratas autorizados (que además no validan los argumentos que no provengan de los "expertos") un paradigma tan "Come coco" no sirve, porque hay que mantener al "status quo" social que promueva el capitalismo y no proliferen los referentes críticos[2], que sólo alteran el orden, dificultan y atrasan el trabajo. Hay que controlar la masa si queremos avanzar hacia el primer mundo, y eso significa seguir escuchando sólo a los expertos.
Para lograr una educación igualitaria, en donde los aprendizajes como los de Mariana no sean solo una anécdota estimulada por un entorno más favorecido, sino que sean propiciados desde la educación formal para disminuir las vergonzosas brechas educativas de nuestro país, dando lugar a la construcción crítica de estos mismos, es que necesitamos replantearnos cotidianamente el Porqué y el Para qué educamos. Si el objetivo final es aumentar nuestros estándares cuantitativos propios y, ahora, también compararnos con el contexto internacional, esta “otra nueva reforma” seguirá en la línea reproduccionista de aprendizajes basados en entrenamiento cognitivo (a esto conlleva el aumento de horas de un área para “trabajar mejor las habilidades”, en desmedro de otra, no nos engañemos) porque lo que se busca es un aprendizaje de experto y no uno que tenga un real sentido en el “mundo de la vida” [3], en todo caso nada muy distinto a lo que ya se venía haciendo.
No necesitamos una “Re-forma Educativa, necesitamos un “Revolución Educativa”.
A discutir, a escuchar, a leer, a manifestar para dialogar, construir posiciones y a actuar!...el problema es de tod@s, no solo de los especialistas en CCSS, es sobre nuestro preciado derecho social que seguimos permitiendo sea vilipendiado como mercancía y reproduciendo las vergonzosas y dolorosas desigualdades educativo-sociales.
La autora es Profesora de Estado en Educación Física Universidad de la Frontera, Lic. En Educación, Universidad de la Frontera, Màster ( c ) en Intervencions Socials i Educatives, Universidad de Barcelona
[1] Aprendizaje Dialógico, Ramón Flecha (1997)
[2] Cita de Pablo Rivera. Opinión en grupo de discusión: “El Gobierno de Piñera contra los profesores de Historia”, Asamblea de Estudiantes Chilen@s en Barcelona, Nov. 2010.
[3] J. Habermass, Teoría de la Acción Comunicativa. (1981)
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Tengo mucha esperanza en las generaciones que vienen, ellos conocen otros códigos de comunicación que les abre el mundo y las fronteras del pensamiento, y además creo que hay muchos que seguimos pensando como transformar y transformarnos, y sobre todo que entendemos que la educación es mucho más que contenidos vacíos de historia, que lo que verdaderamente importan es "aprender a vivir" como proceso continuo en todas las etapas de nuestro desarrollo.
Debemos colaborar en que nuestros discursos y acciones abran un espacio de creación y de sueños para otros y para todos/as, de esa forma poco a poco el sistema también adquirirá nuevos sentidos.