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Sergio Gamonal
Columnista invitado
1. En estas breves reflexiones expondremos algunas de las razones que imponen como relevante la existencia de negociación colectiva y de diálogo social en una democracia moderna. Para sustentar esta afirmación recurriremos a argumentos históricos, de dogmática jurídica, de eficacia jurídica y, por sobre todo, políticos.
2. Desde una perspectiva histórica la negociación colectiva ha sido el instrumento más importante en defensa de los trabajadores. La negociación surge en Inglaterra durante el siglo XIX y se extiende después de la Segunda Guerra Mundial a todo el orbe. La Organización Internacional de Trabajo (OIT), por su parte, ha defendido y promovido a las organizaciones sindicales como instrumentos de defensa de los trabajadores. Por otro lado, la negociación colectiva le ha dado estabilidad a las democracias Occidentales y, en cierta forma, ha consolidado el éxito del Capitalismo moderando las injusticias del mercado.
3. Desde una perspectiva dogmática distinguimos dos variantes, una vinculada a los derechos fundamentales y otra a la técnica normativa. Desde la óptica de los derechos fundamentales, podemos afirmar que la libertad sindical (sindicatos, negociación colectiva y huelga) está expresamente consagrada en dos numerales del artículo 19 de la Constitución chilena.
De esta forma se le otorga el máximo poder normativo dentro del ordenamiento y el Estado debe promoverla en todos sus niveles.Desde la variante vinculada a la técnica normativa, cabe recordar que el nacimiento del derecho colectivo con sus tres pilares: el sindicato, la negociación colectiva y la huelga, no tiene parangón en la historia del derecho, considerando que en un lapso menor de cien años pasaron de la prohibición (penal) absoluta a su consagración como derechos humanos en las distintas declaraciones y tratados internacionales sobre la materia, sin perjuicio de su reconocimiento constitucional (Ermida). El sindicato ha desarrollado instrumentos normativos especialísimos, como el contrato colectivo cuya eficacia normativa ha permitido tutelar a todos los trabajadores del área o de la empresa, según el caso.
4. La negociación colectiva ha sido muy importante para la eficacia del derecho del trabajo. Si bien la legislación laboral puede cumplirse en forma espontánea por los empleadores, o como respuesta a los sistemas fiscalizadores, la menor brecha entre derecho y realidad se da cuando hay sindicatos fuertes por rama de actividad o, al menos, en cada empresa. Desde esta óptica, más que leyes bien redactadas un sindicato fuerte permite la defensa de los trabajadores en el día a día.
5. Sin embargo, también hay argumentos políticos de peso para proceder en este sentido. Existe consenso en que la libertad sindical fortalece el cumplimiento de los derechos civiles. Al respecto, en la Conferencia de Derechos Humanos de Teherán, en 1968, se proclamó la indivisibilidad de los derechos humanos en el sentido de que la plena realización de los derechos civiles y políticos es imposible sin el goce de los derechos económicos, sociales y culturales, y la OIT, por su parte, ha destacado la interdependencia de los derechos sindicales en relación con las libertades civiles, en la Conferencia Internacional de 1970. Ha sido una constante que todos los gobiernos autoritarios en diversos países han suprimido la libertad sindical y que uno de los parámetros para evaluar una democracia es la consagración plena de la misma. Cabe recordar que los sindicatos han cumplido un rol trascendental en la defensa y recuperación de los derechos ciudadanos, como por ejemplo ocurrió en Polonia con el Sindicato Solidaridad, dirigido por Lech Walesa. Asimismo, los mecanismos de diálogo social, especialmente la concertación social, de carácter tripartito, se basan en las organizaciones colectivas de trabajadores y empleadores.
En este contexto Chile se encuentra en un dilema, dado que aunque crece y de globaliza se mantiene anquilosado en lo social. Faltan mecanismos de redistribución, falta diálogo entre los actores sociales y, por ende, falta desarrollar una ciudadanía social. El mero crecimiento no implica desarrollo económico y se hace necesaria una eficiente red de protección social, pero aún más, se requiere que los chilenos nos sentemos a construir acuerdos y un primer paso en dicho sentido es la Negociación Colectiva.
El autor es Abogado y Profesor Derecho del Trabajo, y cuenta con diverso libros publicados y un gran numero de articulos en varios idiomas.
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