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Pablo Arellano O
Director de Proyectos Ignire
Tres recientes programas y proyectos de ley del actual gobierno llaman la atención a este respecto. No porque se trate de un gobierno de derecha, sino porque viene a confirmar una tendencia que viene del gobierno de Lagos con Chile Solidario y del gobierno de Bachelet con la reforma previsional. Lo que nos lleva a preguntarnos si vamos en el sentido correcto.
En los inicios del nuevo año legislativo se ha puesto en discusión primero la idea y luego el proyecto de reforma al post natal. En el mismo mes se da a conoces la intención del gobierno de eliminar la cotización del 7% de salud a los jubilados. Y por último, el gobierno a través del Ministerio de Planificación ha puesto en marcha el llamado sueldo ético familiar.
A primera vista estas tres medidas de políticas sociales manifiestan la intención de poder corregir las deficiencias de nuestro sistema de seguridad social. Pero en los tres casos propuestos por el actual gobierno se trata de medidas focalizadas y no destinadas a toda la población. Ante esto nos preguntamos si verdaderamente se está corrigiendo el sistema y si hay una verdadera extensión de la protección?
La respuesta no es del todo simple. En el primer caso se limita el beneficio de postnatal a un límite de ingresos. En el segundo, solo para los jubilados pertenecientes al 60% más pobre. Y el tercero, principalmente destinado a los más necesitados. Sin duda alguna, en los tres casos los grupos objeto de la focalización se verán más protegidos y no desconocemos en lo absoluto la utilidad práctica de estos programas. Queremos, por otro lado, recalcar las deficiencias en el ámbito jurídico de dichos programas.
Un punto interesante seria señalar que el principio de igualdad se ve afectado. Pero por otro lado la ley y el legislados puede establecer criterios que establezcan diferencias entre la protección de la población. Pero aun así, quien son los excluidos en estos casos? Los excluidos son la gran mayoría de los chilenos, aquellos que pagan impuestos, dicho en otras palabras la gran clase media. Por un lado el principio de solidaridad indica que los distintos niveles socioeconómicos deben participar al financiamiento de la protección nacional. Así el que tiene más debe ayudar al que tiene menos. Pero cuando la clase media se queda sin un “sueldo ético”, ciertos niveles de la clase media se queda sin un postnatal mejorado, y cuando solo un porcentaje de los jubilados serán beneficiados, el principio de solidaridad se puede ver vulnerado.
Otro punto interesante se trata de la posibilidad de tener un derecho exigible de una prestación, ósea un derecho que puedan ejercer efectivamente los ciudadanos para hacer cumplir las garantías sociales que les otorga el ordenamiento jurídico. En los casos expuestos no es el modelo que se está siguiendo, por el contrario la prestación se encuentra condicionada al cumplimiento de requisitos formales. Así, puede que alguien pertenezca efectivamente al 60% más pobre, pero si no cumple otro requisito:no obtendrá la prestación. Esto atenta claramente contra el principio de universalidad de las prestaciones en materia de seguridad social. Entonces, por qué el gobierno actual toma estas decisiones?
En realidad, este tipo de mecanismos de protección no es propio del Gobierno de Piñera sino que comenzó con el presidente Lagos y ha continuado con la presidenta Bachelet. Incluso esta última dirige un grupo de estudios para la OIT que tiene por vocación la promoción de un piso de protección social como nueva forma de proteger a la población mundial mediante programas focalizados.
El día martes 5 de abril en una columna en el diario La Tercera, el ex superintendente de AFP, Alejandro Ferreiro, que ejerció funciones durante el periodo de la concertación, señala con sorpresa que el actual gobierno de derecha está realizando políticas públicas como un gobierno de centro izquierda más bien progresista. No será que se está analizando el problema con una óptica solo centrada en el ombligo de los políticos. Como ya hemos señalados este tipos de medidas focalizadas son tienen un origen en el actual gobierno sino que parten con el presidente Lagos y son reafirmadas por la presidenta Bachelet. Retomando la pregunta del ex superintendente, no será que los gobiernos de la concertación tenían políticas públicas de derecha?
Los supuestos avances en materia de protección social deben ser matizados. Hemos avanzado sin duda ! Pero,¿ A que costo? ¿Hemos realmente mejorar las diferencias entre los quintiles más pobres y el más rico o los hemos mantenido? La focalización de la protección sin duda alguna protege a los más necesitados pero esta no solucionara las diferencias entre los quintiles. Medidas más concretas con un verdadero toque solidario y basada en derechos se hace necesaria. Pero, ¿Cómo logramos esto? Según los políticos de izquierda y de derecha, nuestro país está cada vez más cerca de ser un país con un estado de bienestar similar a los países nórdicos. Lamentablemente nuestros políticos se olvidan que las tasas impositivas en dichos países son muchísimos más elevadas que en Chile y que sus gobiernos por ende poseen muchísimos más recursos. Si queremos realmente parecernos a los países nórdicos y entregar una protección social de calidad debemos comenzar por una profunda reforma fiscal, que permita el financiamiento de verdaderos beneficios de seguridad social y una real distribución de la riqueza.
El autor es Profesor de derecho del trabajo y seguridad social, Universidad Austral de Chile; Doctor en derecho Université Paris Ouest Nanterre La Defense, Francia; Master 2 Recherche Droit Social et Droit de la Santé( 2006-2007), à l’Université de Paris X Nanterre, Francia; Master 2 Recherche Droit Social (2005-2006) Université de Paris II Panthéon Assas, Francia; Abogado, Universidad de Concepción, Chile. Ha publicado diversos artículos en español y en ingles sobre temas relacionados con la protección social, particularmente en relación con desempleo, pensiones y salud.
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