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Declaratoria de Zona Típica del
Barrio Bellavista: Patrimonio como vector de desarrollo
Claudia
Woywood R
Columnista
Invitada
El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN)
definirá, en los próximos días, si el barrio Bellavista pasará oficialmente a ser
parte del patrimonio del país, respondiendo a una solicitud de declaratoria de
Zona Típica que desarrollamos y presentamos con el respaldo de distintas
organizaciones y vecinos. De esta manera, dicha institución deberá pronunciarse
respecto a un nuevo expediente en el que se reiteran los argumentos presentados
el 2007 y
se incluye una propuesta preliminar de normativa básica.
El documento -ingresado formalmente
a la secretaria Ejecutiva del CMN el 8 de agosto pasado bajo el nombre de
Expediente de solicitud de declaración de Zona Típica y propuesta normativa
“Barrio Bellavista”-, fue elaborado en conjunto con un equipo de profesionales
de la asociación franco chilena Territorios Sustentables, gracias al
financiamiento de un proyecto FONDART regional convocatoria 2010, que incluyó
la realización de catastros, levantamiento fotográfico, encuentros de
participación ciudadana, mesas redondas, visitas a terreno, entre otros.
El CMN acogió en principio
favorablemente la iniciativa según consta en el Ord. Nº5040 del 02/10/2007,
solicitando antecedentes complementarios para avanzar en el proceso (ver
documento aquí: 2007-10-02_CMN_Ord_Nº5040). Desde
el ingreso de ese primer expediente, diversas han sido las gestiones realizadas
para concretar la declaratoria, parte de ellas constan en el Ord. Nº4626 del 15/09/2010 (Ver documento
aquí: 2010-09-15_CMN_Ord_Nº4626)
[↩]
Tal como su nombre lo indica, en una
primera etapa este expediente propone declarar como Zona Típica a este valioso,
atractivo y emblemático barrio de la Región Metropolitana. Esto, en
consideración de su relevancia histórica, sociocultural, paisajística, urbana y
arquitectónica, en sintonía con el proceso de “patrimonialización” en curso,
expresado en múltiples acciones de reconocimiento y reivindicación de los
valores del barrio, desarrolladas por distintos actores.
En una segunda etapa, con esta
medida se intentan establecer las bases para la revitalización del barrio a
través de un instrumento normativo y de gestión -consensuado y operacional -,
que permita orientar y regular su desarrollo urbano. Lo anterior, en base a una
visión unitaria, destinada a superar los actuales inconvenientes derivados de
su división administrativa. Ya que, cabe recordar, el barrio Bellavista se
encuentra hoy bajo la administración de los municipios de Recoleta y de
Providencia, al poniente y al oriente de la calle Pío Nono, respectivamente.
La propuesta normativa preliminar
contenida en el expediente cumple con las indicaciones sugeridas por el CMN,
siendo elaborada a modo de Instructivo de Intervención. En ella, procuramos
combinar los lineamientos y las normas básicas que, esperamos, integren los
ajustes, modificaciones y complementos de los distintos actores públicos y
privados involucrados con el barrio, para su versión y aprobación definitiva. Por
lo mismo, hemos solicitado al Secretario Ejecutivo transmitir los contenidos de
esta propuesta normativa al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, a los
municipios de Providencia y Recoleta, a las Juntas de Vecinos y a la comunidad
en su conjunto.
Entre
otros elementos, dicha propuesta plantea la integración a los Planos
Reguladores Comunales de la normativa ligada a la Zona Típica. Esto, a través de la elaboración de
un “Plano Seccional Intercomunal Barrio Bellavista” basado en un proyecto de
territorio, u otro instrumento mejor adaptado, como por ejemplo de un plan
maestro asociado a una normativa. En cualquier caso, este instrumento debiese
integrar normas de diseño urbano y definir (en su memoria explicativa,
ordenanza y planimetría), escenarios de posibles proyectos. Sin duda, un
instrumento de este tipo permitiría articular diagnósticos prospectivos y
normativas específicas en distintas materias esenciales para la valorización y
desarrollo del barrio: parámetros morfológico-arquitectónicos de intervención;
mobiliario urbano, publicidad y señalética; sistema de áreas verdes y trama
paisajística; vialidad, vialidad y estacionamientos; usos y patentes
comerciales, entre otros.
La elaboración y puesta en práctica
de un instrumento como éste podría incidir significativamente en el presente y
futuro del barrio, otorgando coherencia y sentido al uso de recursos existentes
en distintos programas ministeriales. En efecto, la visión fragmentada de las
necesidades y de las dimensiones territoriales impide que -en espera de una
nueva institucionalidad que incorpore subsidios o beneficios fiscales ligados
directamente al patrimonio-, se favorezca la revitalización de los barrios
patrimoniales mediante la acción integrada de programas y subvenciones ya
existentes, dirigidos a distintos ámbitos.
Un barrio declarado como Zona
Típica, que contara con un « Plano Seccional » como el aquí descrito -cuya
visión integral y prospectiva del territorio de coherencia a distintas
intervenciones y proyectos-, podría beneficiarse de diferentes recursos para su
revitalización, articulando y “territorializando” distintos programas
ministeriales existentes en el país relacionados con subsidios habitacionales,
espacios públicos, vialidad urbana, creación de PYMES, fomento a la
asociatividad, fortalecimiento de destinos turísticos sustentables, apoyo de
expresiones artísticas, etc. Porque; ¿No es acaso pertinente evaluar si
distintos cités o conventillos de Bellavista podrían acogerse al Programa de
Condominios Sociales? ¿No sería interesante favorecer el desarrollo de una
empresa inmobiliaria en el barrio, especializada en proyectos de rehabilitación
y restauración patrimonial con la ayuda del Programa Capital Semilla? ¿O evaluar
la creación de un paseo público en calle Loreto que una el cerro Santa Lucia,
el Museo de Bellas Artes y el Parque Metropolitano, articulando distintos
elementos patrimoniales del sector, a través del Programa Espacios Públicos,
del mismo modo en que se mejoró la calle Pío Nono? Al situar el patrimonio como
un eje que otorga sentido y coherencia a las distintas intervenciones, en base
a un trabajo conjunto e inclusivo de los actores públicos y privados, es
posible impulsar un avance cualitativo en el desarrollo de nuestras ciudades y
de sus valores patrimoniales.
La propuesta
normativa plantea, además, la creación de un Consejo Consultivo público-privado
“Barrio Bellavista”. Éste
tendría como objetivos promover la elaboración del Plano Seccional acompañado
de un plan de acciones a corto, mediano y largo plazo; opinar sobre las nuevas
intervenciones; impulsar y articular el desarrollo de proyectos en los distintos
programas ministeriales existentes y explorar alternativas para descentralizar
la gestión de las autorizaciones de intervención en la Zona Típica, entre otras
funciones. Dicho Consejo podría estar integrado por diferentes actores ligados
al barrio: representantes de instituciones públicas (municipios, CMN, MINVU,
CNCA, SERNATUR, etc.), de organizaciones locales (JDV, Colectivo de Artistas,
Ciudad Viva y otras) y del sector económico y cultural (comerciantes, artistas,
gestores culturales, universidades), así como investigadores o expertos en la
materia. Cabe destacar que esta propuesta puede ser implementada en el corto
plazo, ya que no interfiere con la legislación vigente.
Así, Bellavista podría constituir
-junto con otros barrios- una experiencia piloto para explorar, a través de
este Consejo Consultivo, nuevos mecanismos o dispositivos que permitan mejorar
y agilizar la gestión de las autorizaciones de intervención en las Zonas
Típicas y favorecer la cooperación público-privada así como a nivel inter-institucional.
Todo lo anterior apunta a favorecer que los nuevos proyectos del sector
potencien los valores patrimoniales y urbanos del barrio -así como del contexto
en que se inserta-, promoviendo un mejor equilibrio entre su morfología,
funciones y composición social. Con esto se busca fortalecer la calidad de vida
urbana no sólo de los habitantes del barrio -quienes ahí residen, trabajan o
estudian- sino que también de sus numerosos y diversos visitantes de diferentes
edades y comunas de Santiago, así como del importante flujo de turistas
nacionales y extranjeros que acoge Bellavista.
Confiamos que el CMN responda
positivamente a esta solicitud y declare próximamente Bellavista como Zona
Típica. Esperamos también, que más allá de la declaratoria, se dé inicio a una
nueva fase de perfeccionamiento de la propuesta normativa que permita seguir
avanzando en la revitalización del barrio y contribuir, de paso, a la
valorización y gestión del patrimonio urbano en Chile.
Los interesados en respaldar y en
opinar sobre la declaratoria de Bellavista como Zona Típica, pueden hacerlo en
el sitio web de Territorios
Sustentables, sección “Apoye la declaratoria”, donde encontrarán más
información del proyecto. Las distintas opiniones reunidas por este medio serán
entregadas al CMN junto otros antecedentes.
La
autora es Master en “Ciudades, Arquitectura y Patrimonio”, Escuela de
Arquitectura de Paris-Belleville. Master “Urbanismo y Territorios”, Instituto de Urbanismo de
París; PhD(c) en Aménagement de l’Espace et Urbanisme, Université Paris-Est y
en Arquitectura y Estudios Urbanos PUC; y Miembro fundador Asociación
Territorios Sustentables
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